El nombre de Jesús Madé resuena cada vez con más fuerza en el béisbol. El nativo de San Cristóbal, señalado como el prospecto número uno de las Grandes Ligas, defiende los colores de los Tigres del Licey en la temporada 2026-2027 de LIDOM con una etiqueta que pocos cargan: pertenece a los Cerveceros de Milwaukee, los campeones mundiales.
Con seis pies y una pulgada de estatura, Madé combina presencia física con versatilidad defensiva: puede desempeñarse con destreza y seguridad en la intermedia, el campocorto y la tercera base, un perfil que explica por qué las proyecciones lo colocan en la cima del talento joven del béisbol.
Los números respaldan la expectativa. En 44 turnos con el Licey, el joven infielder batea 14 hits (.318) con siete carreras anotadas, siete impulsadas, un doble y un jonrón —este último conectado en su primer turno de la campaña—, una muestra de madurez ofensiva que el columnista Bienvenido Rojas destaca en Diario Libre al pronosticar que el sancristobalense sellará récords en la liga invernal.
De confirmarse el vaticinio, Madé no solo sería la gran atracción de la temporada azul, sino también el rostro de una nueva camada de talento dominicano que ya toca la puerta de las Grandes Ligas desde Milwaukee.