Emilio Bonifacio escribió anoche su nombre en la historia grande del Licey. El capitán azul conectó dos dobles ante los Toros del Este en el Estadio Francisco Micheli de La Romana y alcanzó los 500 imparables en serie regular, una cifra que solo siete jugadores habían logrado antes con la camiseta azul.
El hito llegó en medio de una remontada memorable: el Licey perdía 5-0 y terminó ganando 9-5 con 17 imparables, en una noche en la que Bonifacio cerró con 501 hits de por vida en la liga. Es el jugador número 23 en llegar a 500 en toda la historia de la LIDOM.
Para el Licey, el número tiene un peso especial. Bonifacio se une a un grupo selecto de figuras que vistieron el uniforme azul y dejaron huella en la franquicia, y lo hace como capitán, en una temporada en la que su liderazgo vuelve a ser clave en el clubhouse.
La noche tuvo de todo para los bengalíes: Gustavo Núñez bateó de 5-3, con dos dobles y tres remolcadas, y Bryan Lavastida aportó dos dobles productores. El Licey anotó siete de sus nueve carreras con dos outs en la pizarra para sellar el triunfo.
Con la victoria, el Licey mejoró su marca a 10-5 y quedó a un juego del Escogido en la cima de la tabla. Los Toros, en cambio, cayeron a 5-10 y sumaron su cuarta derrota consecutiva en el campeonato.
Más allá del número, el hito premia la constancia de un pelotero que ha hecho de la velocidad, la defensa y el entrega total su sello en la pelota invernal. Bonifacio sigue sumando en una carrera que ya es referencia para las nuevas generaciones del Licey.
Los Tigres vuelven a jugar el viernes, cuando se reanude la acción tras el día libre de este jueves, con Bonifacio ya instalado en el club de los 500 y el equipo persiguiendo de cerca al Escogido en la clasificación.